Resultado de búsqueda

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Gato

Hoy es un día cualquiera para muchas personas, para otras no tanto y para mi es un día triste con preguntas, dudas y sentimientos encontrados, odio como amor, odio a los humanos pero amo a mi seres queridos.

Hoy es 5-09-12 el día que encontré a mi gato agonizando en la calle bajo un árbol, no me reconocía, le decía su nombre, sus patas no tenían movimiento, su cara llena de lodo me maúlle con dolor,  ¿Acaso me quería lejos? Mi madre en su llanto y preocupación a la casa de la veterinaria acudió, toco y toco, la doctora salió con su guantes para tranquilizar a mi gato.

Mi gato con su ultimas fuerzas un árbol quiso escalar, pero no pudo, con una vieja playera mía logramos atraparlo, mi corazón me dolía al compás de escuchar esos maullidos que no tenían solución.
La veterinaria a su clínica lo llevo, en la mesa de metal fría a mi gato coloco, maullidos y más maullidos, como calmarlos joder.

Mi madre lloraba y las respuestas no venían, ¡ENVENADO! dijo la doctora.
Aquí es cuando el blanco y negro, la música triste y el momento mudo de las películas toma protagonismo.

Mi gato se llamaba Gato o Pánfilo como le decía mi madre porque le faltaba dos dientes en su boca, al igual que la letra de esta canción, su aspecto era de color blanco con naranja, tenia un año de vida, una novia y dos camadas de hijos, la primera de 4 y la segunda de 5.
Su novia una gata negra de la calle, que adoptamos a la fuerza, porque el la llevo a vivir a mi casa -jajaja- no olvidare ese momento, ella embarazada y Gato pidiendo permiso en la entrada de la casa donde tendrá comida y vivienda.
Su comida favorita era el atún a escondidas y Cat Chow de diario, se salía por la noches llegando en la mañana siempre puntal a despedirme antes que me marchara a trabajar, yo caminaba y el me miraba de lejos como que sonriendo.
Pero antes de terminar, debo mencionar a su mejor amiga una chihuahua negra de mi madre, que eran como hermanos, jugaban y dormían juntos, su mundo parecia perfecto hasta el día de hoy.

Las inyecciones que la doctora le inyectaba, efecto no parecía tener, subía la dosis y Gato seguía temblado, su mirada clavada en mi ojos, diciendo aquí estoy pero lo siento, no puedo saludarte.
Escupía lodo por su boca, la doctora decía que tenia un hemorragia interna que le quema, perdiendo la razón.

¿Donde te metiste ayer Gato?
Ayer llovió y Gato no apareció, hoy por la mañana llego solo para entonar su ultimo maullido.

La doctora dijo lo que yo no quería escuchar -Q75.00 cuesta la inyección que lo pondrá a dormir para calmar el dolor que el siente-

Mi cabeza con sus mil dudas pregunta:
¿Me convierto en el asesino por pagar esa inyección que otra persona aplicara por culpa de alguien que enveneno a GATO?

Como una ironía de la vida, que decisión tomar, cuando la única manera de salvar la vida de alguien que quieres es matandolo.

La inyección entro a su corazón y la vida de Gato termino.

Arropado bajo mi vieja playera su cuerpo yace, pero su recuerdo se resguardara en esta nota para siempre y uno sus hijos a mi novia acompaña.

Duerme bien lindo gatito.